Se designó como locura hasta final del siglo XIX a un determinado comportamiento que rechazaba las normas sociales establecidas. Lo que se interpretó por convenciones sociales como locura fue la desviación de la norma, por culpa de un desequilibrio mental, por el cual un hombre o una mujer padecía de delirios enfermizos, impropios del funcionamiento normal de la razón.
Aquí tenéis otro icono, que pretende dar una nota de humor a vuestros escritorios huyendo de la seriedad, de la que por norma general suelen estar rodeados los trabajos.
Soy de la opinión, de que no es necesario un ambiente cargado de seriedad y mal royo para desempeñar tu trabajo de una forma eficiente, por el contrario, creo que un ambiente distendido y libre de tensiones, proporciona un bienestar a los trabajadores que repercute en el buen funcionamiento y en unos resultados mas positivos que negativos.
Disfruten!! ;)